
El debate sobre la elección popular de jueces en México, reavivado por la reforma judicial 2024–2025, tensiona el ideal democrático frente a los principios constitucionales de independencia e imparcialidad judicial. Este artículo teórico-empírico analiza críticamente la propuesta desde un enfoque hermenéutico-genealógico, integrando teoría jurídica y política con indicadores del sistema de justicia mexicano entre 2016 y 2025. La metodología combina revisión doctrinal, análisis normativo e interpretación de datos sobre la prisión preventiva, la confianza ciudadana en los jueces y la percepción de inseguridad. Los resultados muestran que el sufragio judicial no fortalece la legitimidad democrática, sino que introduce incentivos electorales que favorecen el populismo punitivo y debilitan la función contramayoritaria del poder judicial. Se concluye que la elección popular de jueces amenaza la arquitectura republicana al subordinar la justicia a mayorías coyunturales, por lo que se propone replantear el debate desde el constitucionalismo y la protección de los derechos humanos.
