
RESUMEN: Este estudio trata de mostrar que Cervantes identificaba a Avellaneda con el aragonés Jerónimo de Pasamonte, y que toda la segunda parte del Quijote cervantino constituye en realidad una imitación meliorativa, correctiva y satírica del Quijote de Avellaneda. Además, se señala que obras previas de Cervantes, como La guarda cuidadosa, El coloquio de los perros o el Viaje del Parnaso, ya evidenciaban el conocimiento y la réplica cervantina a los manuscritos inéditos de la autobiografía de Pasamonte y del Quijote apócrifo. Finalmente, el estudio aporta el descubrimiento de nueva documentación histórica en el Archivo Histórico Nacional, la cual indica que Pasamonte ingresó como fraile cisterciense en el Monasterio de Piedra en sus últimos años, lugar donde presumiblemente compuso la continuación apócrifa. ABSTRACT: This study seeks to demonstrate that Cervantes identified Avellaneda with the Aragonese Jerónimo de Pasamonte, and that the entire second part of Cervantes’s Don Quixote is in fact an improved, corrective, and satirical imitation of Avellaneda’s Don Quixote. Furthermore, it is noted that Cervantes’ earlier works, such as La guarda cuidadosa, El coloquio de los perros, and El Viaje del Parnaso, already revealed his knowledge of and response to the unpublished manuscripts of Pasamonte’s autobiography and the apocryphal Don Quixote. Finally, the study presents the discovery of new historical documentation in the National Historical Archive, which indicates that Pasamonte entered the Monastery of Piedra as a Cistercian friar in his later years, where he presumably composed the apocryphal continuation.
