
Hay una confusión bastante difundida sobre la inteligencia artificial y la creatividad que dice que la IA podría reemplazar a los creativos. Pero lo que en realidad está pasando es más sutil porque la IA ya puede generar piezas publicitarias, campañas, guiones, imágenes, estrategias. Y lo hace en tiempo Ideas & Papers ─── Work Buenos Aires real, a escalas industriales y con un costo casi nulo para el usuario. La ventaja competitiva ya no está en saber usar la herramienta —eso va a ser tan común como saber tipear— sino en tener el criterio para dirigirla. En saber qué pedirle, cuándo frenarla y cuándo ignorarla. La IA democratizó la producción. Lo que no democratizó —y no puede democratizar— es el gusto. El punto de vista. La cultura. La mirada crítica. La estrategia basada en la experiencia. Eso sigue siendo humano, y sigue siendo escaso.
