
Este capítulo analiza la propagación coordinada del discurso de odio y la desinformación en las plataformas digitales, centrándose de manera particular en el contexto de España. Los autores explican que los mensajes de odio no constituyen meras expresiones individuales de hostilidad ; por el contrario, forman parte de estrategias organizadas que buscan influir de forma deliberada en la opinión pública, promover ideologías de extrema derecha y agudizar la polarización social y política. A través del uso de metodologías avanzadas —como el procesamiento de lenguaje natural y el análisis estilométrico—, el estudio identifica patrones sistemáticos de difusión. Las redes de odio recurren a tácticas sofisticadas como el astroturfing y los "ataques mariposa", valiéndose de herramientas como cuentas automatizadas (bots) y nano-influencers para amplificar sus narrativas eludiendo los mecanismos de moderación. Asimismo, se destaca el papel de los algoritmos de las plataformas al priorizar contenidos sensacionalistas y explotar emociones humanas de alta intensidad, tales como el miedo y el asco. Finalmente, la investigación aporta indicios significativos sobre el uso emergente de la inteligencia artificial generativa orientada a homogeneizar y automatizar la creación de estos mensajes nocivos.
