
Los discursos racistas, xenófobos, demagógicos y populistas han proliferado y se han polarizado en años recientes, reforzando los prejuicios sociales, el odio y las barreras entre “nosotros” y “ellos”, etiquetando los grupos según identidades étnicas, nacionales, culturales y religiosas.Estos discursos públicos cargados de estereotipos racistas en las sociedades democráticas actuales no son meras expresiones simbólicas: tienen efectos materiales concretos y se producen dentro de estructuras que reflejan relaciones desiguales de poder. Lejos de ser un espacio puramente racional regido por la fuerza del mejor argumento, el espacio público que se construye desde y con los medios de comunicación en sentido amplio está condicionado por dinámicas sociales, emociones, intereses económicos y tecnológicos, que determinan qué voces se escuchan, cómo se representan y con qué consecuencias.Este policy brief, recomienda y plantea que entender el discurso desde esta doble lógica —simbólica y material— es clave para abordar de forma efectiva la lucha contra los sesgos, estereotipos y formas de exclusión que aún persisten en nuestras sociedades y que impiden dar mayor eficacia a las soluciones existentes para contrarrestar sus efectos.
