
Esta investigación analiza la construcción cultural, teológica y legal del suicidio en la Nueva España (1680-1800) a partir de un estudio de caso en San Luis Potosí. Frente a la dicotomía tradicional entre condena moral y medicalización, se propone la categoría de "negociación biopolítica" para demostrar que el tratamiento del suicidio operó como un dispositivo de control social estratificado y negociable. Mientras las élites instrumentalizaron el discurso médico de la melancolía para proteger su honor y patrimonio, los grupos subalternos fueron sometidos a una condena automática y ejemplarizante. El estudio introduce el concepto de "silencio documental" como manifestación activa de la violencia epistémica del archivo colonial y desarrolla un Protocolo de Cruce Sistemático de Archivos (AHESLP y AHASLP) para reconstruir el proceso punitivo completo. Los hallazgos confirman que la justicia colonial no fue un sistema imparcial, sino un mecanismo de reproducción de la desigualdad social.
