
En México, la sustitución de especies es un problema vigente y documentado. Desde 2019, Oceana lo ha evidenciado a través de los estudios Gato x Liebre, que revelan la magnitud del problema y sus consecuencias. Sin embargo, el Estado mexicano aún no cuenta con medidas de trazabilidad que permitan conocer con certeza el origen, la identidad y la legalidad de los productos pesqueros desde su captura hasta el consumo. Este reporte evidencía la sustitución en 10 de las principales ciudades del país, lo que demuestra que la sustitución de especies no es un fenómeno aislado sino una práctica generalizada a lo largo del territorio nacional.
